El conjunto rojiblanco, acompañado por cientos de aficionados en la grada, firmó una salvación agridulce. La derrota en el último minuto ante el equipo califa no impidió que el objetivo principal de la temporada se cumpliera, asegurando un año más en la categoría.
El encuentro comenzó con un Granada conservador, priorizando el orden defensivo. Sin embargo, el Córdoba fue ganando terreno y generó las ocasiones más claras, incluyendo dos disparos al larguero. La primera mitad concluyó con un Granada superado y sin presencia ofensiva, manteniendo el empate inicial gracias a la falta de acierto local y las intervenciones del portero.
En la segunda parte, el Granada intentó reaccionar con cambios en el once y una mayor vocación ofensiva. A pesar de una lesión que obligó a un nuevo cambio y una expulsión en el equipo rival, el Córdoba logró el gol de la victoria en el minuto 85. No obstante, el resultado del partido entre Eibar y Mirandés selló la permanencia del equipo granadino.
“"La salvación más amarga, pero se ha conseguido."




