Tras el terremoto ocurrido en la madrugada del 15 de agosto, el Ayuntamiento de Granada mantiene un dispositivo para atender las incidencias. La Policía Local ha recibido 225 llamadas, de las cuales 153 se relacionan con más de 800 solicitudes de inspección de edificios.
Las primeras valoraciones indican que la estructura portante de la gran mayoría de los inmuebles inspeccionados ha respondido adecuadamente al movimiento sísmico. Los daños detectados corresponden principalmente a elementos no estructurales, como grietas y fisuras en revestimientos o falsos techos, lo que ha llevado a la alcaldesa, Marifrán Carazo, a lanzar un "mensaje de tranquilidad" a los ciudadanos, pidiendo al mismo tiempo prudencia.
El Servicio de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS) gestionó entre las 8:30 y las 18:00 horas del 15 de agosto unas 400 requerimientos, realizando 122 intervenciones. De estas, 106 se centraron en el Área Metropolitana, especialmente en Ogíjares, y el resto en la capital, sobre todo en la zona Sur. Se produjeron evacuaciones en viviendas de las calles Marqués de Mondéjar y Alhamar, así como en Ogíjares.
Entre las 18:00 del 15 de agosto y las 8:00 del 16 de agosto, Bomberos gestionó 150 requerimientos y realizó 32 intervenciones más, 26 en la zona Sur de Granada y seis en el Área Metropolitana. El balance acumulado asciende a 550 requerimientos y 154 inspecciones.
Los técnicos prestan especial atención a las edificaciones tradicionales con muros de carga de fábrica de ladrillo. La zona del Zaidín, particularmente las viviendas de Santa Adela, ha sido una de las más afectadas, con edificios de mayor antigüedad donde los efectos del sismo han sido más visibles.
Los servicios de emergencia recuerdan que una grieta no siempre compromete la estabilidad del edificio, pero recomiendan comunicar cualquier deformación importante, daño estructural o desprendimiento a los servicios correspondientes para su valoración.




