Los hechos ocurrieron sobre las 08:00 horas en una calle del centro de la capital. La Sala CIMACC 091 recibió el aviso de una vecina alertando de la peligrosa situación de la menor. Los agentes se desplazaron con máxima urgencia al lugar y comprobaron que la niña estaba sentada sobre el aparato de aire acondicionado, con los pies colgando al vacío.
Ante la alarma generada por la presencia policial, un familiar se asomó por una ventana e introdujo a la menor en el interior de la casa, evitando así un posible accidente. Posteriormente, los agentes entrevistaron al padre de la niña, quien explicó que la menor accedió al exterior a través de una ventana tras subirse a un sofá, y se sentó en la repisa exterior hasta llegar al motor del aire acondicionado.
La altura estimada de la caída era superior a los diez metros. Los agentes verificaron que la niña se encontraba en perfecto estado físico y no requería asistencia sanitaria. La dotación policial ha dejado constancia de lo sucedido ante los servicios sociales.




