La iniciativa, que se desarrolla en una superficie de 90.000 metros cuadrados, ha sido presentada en el marco de un foro organizado por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. El proyecto busca integrar la construcción de nuevas viviendas protegidas con la mejora de los espacios públicos y la cohesión social del entorno.
Desde su inicio en 2004, la intervención ha apostado por garantizar la permanencia de los residentes originales mediante un proceso de transformación integral. La fase más reciente ha permitido la entrega de 122 viviendas protegidas, de las cuales 59 se han destinado al realojo de vecinos del propio barrio, además de la creación de nuevas zonas verdes y áreas de convivencia.
La inversión total de esta etapa asciende a 13,29 millones de euros, financiados mediante la colaboración entre el Ayuntamiento de Granada, la Junta de Andalucía y el Gobierno de España. El Consistorio granadino ha asumido cerca de la mitad de este presupuesto para impulsar la renovación física y el acompañamiento social de las familias afectadas.
El plan contempla un incremento significativo de las zonas verdes, que pasarán de 10.900 a 24.200 metros cuadrados. Más allá de la edificación, el programa incluye medidas de apoyo socioeconómico y organización comunitaria para asegurar que la mejora del entorno se traduzca en una mayor calidad de vida para los 4.500 vecinos impactados directamente por la actuación.




