Este complejo, inicialmente concebido como una extensión del prestigioso Alhambra Palace de Granada, fue una iniciativa visionaria de Julio Quesada Cañaveral y Piédrola, el Duque de San Pedro de Galatino. Él identificó el potencial turístico de Sierra Nevada, creando un refugio para la alta sociedad que buscaba escapar de los calurosos veranos de la capital.
El acceso al hotel se realizaba mediante el célebre tranvía de la Sierra, que conectaba Granada con la estación de Maitena en Güéjar Sierra. Este medio de transporte fue diseñado específicamente para facilitar la llegada de los visitantes a este paraje natural, entonces poco accesible.
El imponente edificio de piedra, enclavado en las montañas nevadas, operó como un exclusivo hotel hasta 1936, año en que el Duque de San Pedro de Galatino lo donó al Arzobispado de Granada. Desde entonces, la entidad eclesiástica ha sido la encargada de su gestión.
Actualmente conocido como Casa de Espiritualidad Seminario Sierra Nevada, el complejo se dedica a la oración y la formación sacerdotal. Sin embargo, desde el pasado mes de marzo y hasta el 8 de diciembre, ha abierto sus puertas a reservas para el público, ofreciendo un "lugar de convivencias para fines de semana o tiempos más prolongados", según ha informado la Archidiócesis de Granada. También se describe como un espacio idóneo para retiros y ejercicios espirituales, tanto para sacerdotes como para laicos y personas de vida consagrada.
El complejo principal alberga el antiguo hotel, que dispone de 5 habitaciones individuales y 34 dobles, todas con baño privado. Además, cuenta con zonas comunes como comedor, sala de reuniones, biblioteca y capilla. Otro edificio histórico es La Casita del Duque, la antigua residencia del Duque, que ofrece 9 habitaciones, 4 baños completos y un salón con chimenea, funcionando como una extensión de la casa principal para usos específicos.




