Los hechos se desencadenaron en el centro de la capital granadina, cuando las patrullas de seguridad ciudadana fueron alertadas por la Sala CIMACC 091 sobre un altercado. Un trabajador de un negocio de hostelería había sido amenazado con un arma blanca por un individuo.
Durante el desplazamiento de los agentes, se recibió información adicional indicando que una persona con características similares también había proferido amenazas contra quienes participaban en una procesión. Esta información fue crucial para que los efectivos policiales pudieran recabar los datos necesarios y localizar al sospechoso con la mayor celeridad posible.
La Operación Nazareno resultó clave para evitar que el autor pudiera seguir generando alarma social durante los festejos.
Minutos después de recibir las alertas, una patrulla de seguridad ciudadana logró localizar a un hombre cuyas características y vestimenta (gorra blanca, pañuelo blanco y negro en el cuello, y cazadora y pantalones blancos) coincidían plenamente con las descripciones aportadas por los testigos. Al proceder a su inmovilización y registro, los agentes encontraron un cuchillo metálico de color dorado de 22 centímetros de longitud escondido a la altura del pecho, en el chaquetón del detenido.
Una vez interceptado, los agentes recabaron más testimonios de las personas amenazadas, incluyendo al empleado del establecimiento hostelero y a varios participantes de la procesión. El hombre, de 45 años, ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial.




