La investigación, que se inició el pasado mes de diciembre, se centró en una red que introducía grandes volúmenes de hachís por la costa levantina granadina utilizando embarcaciones de alta velocidad. La droga era posteriormente almacenada en puntos de seguridad antes de su distribución.
A mediados de marzo, las cámaras del Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE) detectaron una embarcación rápida aproximándose a la costa. Esto activó un dispositivo policial que interceptó la descarga de fardos en una playa, aunque los implicados lograron huir inicialmente. Tras asegurar la mercancía y realizar una batida por la zona, se procedió a la detención de cuatro miembros de la organización.
Posteriormente, con autorización judicial, se llevaron a cabo siete registros en viviendas, fincas y naves en las provincias de Granada y Almería. En total, se incautaron 72 fardos de hachís, con un peso cercano a los 3.000 kilos. Además, se decomisaron una escopeta modificada, dos armas cortas y una escopeta de aire comprimido, junto con siete vehículos.
El modus operandi de la organización consistía en traer la droga desde Marruecos, desembarcarla en la costa granadina, ocultarla temporalmente y luego transportarla a Europa camuflada para su venta. La operación también ha incluido una investigación patrimonial por blanqueo de capitales, solicitando el bloqueo de bienes valorados en más de 500.000 euros.
Los diez detenidos enfrentan cargos por tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, tenencia ilícita de armas, robo y uso de vehículo a motor, y falsificación de documento público. Cinco de ellos ya han ingresado en prisión. La Guardia Civil ha destacado esta incautación como una de las mayores de hachís realizadas en las costas de Granada en los últimos años.




