La AUGC Granada ha reiterado su preocupación por la situación "insostenible y vergonzosa" del parque móvil de Seguridad Ciudadana en la provincia, un problema que, según la asociación, persiste desde el pasado noviembre sin soluciones efectivas. Los agentes se ven obligados a operar con vehículos en condiciones precarias, comprometiendo su seguridad y la capacidad de respuesta.
Lejos de resolverse, el problema se ha agravado en las últimas semanas. Los agentes denuncian que trabajan con vehículos en condiciones lamentables, muchos de ellos deteriorados hasta el punto de comprometer su seguridad, mientras que la falta de medios obliga a exprimir al máximo los pocos recursos disponibles.
Según un comunicado de la AUGC Granada, algunos vehículos están operativos durante 24 horas continuadas, mientras que más de una veintena permanecen fuera de servicio en talleres o acuartelamientos. La razón principal es la falta de presupuesto para reparaciones básicas, como el cambio de neumáticos, lo que agrava la situación.
La asociación también critica las "graves trabas burocráticas" que retrasan las reparaciones. Si el coste supera los 200 euros, la autorización del Ministerio de Hacienda puede demorar el arreglo durante meses, dejando muchos vehículos inmovilizados y reduciendo la ya limitada flota disponible. Esta carencia afecta directamente a los agentes de Seguridad Ciudadana y a la capacidad de atención inmediata a los ciudadanos.
“"A pesar de contar con personal suficiente, la falta de vehículos obliga a que las patrullas se realicen con cuatro o cinco agentes en un solo coche, en lugar de distribuirse en dos o tres patrullas operativas, reduciendo así la capacidad de respuesta en el territorio. Incluso, en algunos casos, los agentes se ven obligados a permanecer en el acuartelamiento por no disponer de medios con los que atender los requerimientos ciudadanos."
La AUGC Granada denuncia un "agravio comparativo" en la gestión de recursos, señalando que se han destinado alrededor de 2.400 euros en neumáticos para un vehículo de alta gama requisado, sin los mismos obstáculos administrativos. Este hecho es considerado una "tomadura de pelo" y una "falta de respeto" hacia los agentes que trabajan en condiciones precarias. La asociación exige una solución "inmediata", una inversión real y la asunción de responsabilidades ante lo que califican de "abandono institucional".