Este diagnóstico, presentado en un informe conjunto, subraya que, más allá de las deficiencias en las conexiones de transporte, la falta de infraestructuras básicas en energía y agua representa un obstáculo significativo para la implantación de nuevas industrias y el desarrollo de proyectos en la región.
Los empresarios califican la situación de la Provincia de Granada como uno de los mayores déficits eléctricos del país. Esta carencia impide la llegada de empresas y limita el avance de iniciativas ligadas a las energías renovables, provocando que muchas compañías descarten la provincia por la falta de garantías energéticas.
A la problemática energética se suma la situación hídrica. Proyectos esenciales como las conducciones de Rules continúan pendientes de financiación y ejecución, dejando a amplias zonas agrícolas sin acceso a recursos fundamentales. Asimismo, las depuradoras, cruciales para un uso eficiente del agua, acumulan retrasos, con una previsión de finalización entre 2026 y 2030. Esta falta de planificación afecta directamente a sectores clave como la agricultura y la industria.
“"Sin energía ni agua suficientes, no hay crecimiento posible. Y seguir posponiendo soluciones solo agrava un problema que ya empieza a pasar factura."
Los representantes empresariales insisten en que, aunque este tipo de infraestructuras no generen el mismo debate mediático que otras, su impacto en el desarrollo económico es igual o mayor. Por ello, han reclamado la ejecución de las planificaciones energéticas y un compromiso firme para desbloquear los proyectos hídricos pendientes. La inacción en estos ámbitos podría consolidar una desventaja estructural para la Provincia de Granada frente a otras regiones.




