La formación política aspira a consolidar los últimos escaños necesarios para gobernar en solitario, aunque reconoce la dificultad de repetir los 58 obtenidos en 2022. El objetivo principal es contener el avance de otras fuerzas para mantenerse por encima del umbral de la mayoría.
Un sondeo reciente sugiere que el partido podría oscilar entre 54 y 56 escaños, lo que subraya la importancia de cada voto. Aunque se prevé una posible pérdida de parlamentarios en Cádiz, Málaga y Sevilla, el enfoque estratégico en Córdoba y Granada es crucial para compensar estas variaciones.
“"Tenemos que llenar las urnas de votos, ilusión y esperanza. Llenar Andalucía de futuro y solo lo puede hacer el Partido Popular."
En Almería, el partido confía en mantener los seis escaños logrados en 2022, esperando que ciertos incidentes no afecten el apoyo electoral. La provincia de Cádiz podría ver una reducción en el número de representantes del Partido Popular, mientras que en Huelva y Jaén, la aspiración es conservar los resultados previos.
La situación en Málaga, considerado un bastión, también muestra un posible descenso de un escaño, lo que añade presión a la estrategia en otras provincias. De manera similar, en Sevilla, el partido podría no mantener los nueve parlamentarios obtenidos en 2022, lo que hace que la batalla por cada voto sea aún más intensa en las provincias clave.




