La inquietud persiste en Granada y su Área Metropolitana una semana después de que una serie de terremotos sacudiera la región. Los vecinos del barrio del Zaidín, uno de los más afectados, observan con atención cada nueva grieta o desperfecto en sus hogares, mientras los Bomberos de Granada mantienen una rutina de inspecciones para evaluar la seguridad de los edificios.
Equipos de rescate, como el BUL 5 del Grupo de Rescate, dedican jornadas de hasta doce horas a atender las incidencias. Tras un filtro de prioridad, los avisos se distribuyen para valorar si los daños afectan a la estructura o son meramente estéticos. Según José Antonio Quesada Lumbrera, jefe de dotación, el balance hasta ahora es tranquilizador, indicando que ninguna de las inspecciones realizadas hasta el momento ha comprometido la seguridad de los inquilinos.
En la calle Jamaica, número 25, los bomberos inspeccionaron un posible daño en un elemento del edificio. Tras una revisión superficial y una pequeña cata en la zona afectada, confirmaron que se trataba de una viga sin daños estructurales significativos provocados por los movimientos sísmicos.
Cada equipo puede atender más de diez incidencias diarias, dependiendo de su complejidad. En la calle Florida, número 24, se revisó una grieta en la unión entre la estructura y la fábrica de ladrillo. Los efectivos determinaron que, aunque existía un daño, este era principalmente estético y no comprometía la estabilidad del inmueble.
El trabajo de los bomberos también incluye la retirada de elementos que puedan suponer un riesgo de caída a la vía pública. Cuentan con la colaboración voluntaria de técnicos del Colegio de Arquitectos. A pesar de la labor de evaluación, el miedo persiste entre los vecinos, quienes reconocen la dificultad de gestionar la incertidumbre tras un evento sísmico, a diferencia de otras emergencias como un incendio.
Mientras Granada intenta recuperar la normalidad, los vehículos de Bomberos continúan su labor en barrios como el Zaidín, respondiendo a las preguntas que cada nueva grieta plantea a sus residentes.




