En un contexto de espera por la llegada del AVE y el progresivo declive de las conexiones ferroviarias convencionales, tres estaciones centenarias en la provincia de Almería se mantienen activas. Se trata de las estaciones de Gádor, Gérgal y Fiñana, que, a pesar de las dificultades, continúan recibiendo pasajeros con tarifas competitivas que oscilan entre los 10 y los 14,95 euros.
Estas infraestructuras, todas ellas puestas en marcha en 1895, han visto cómo la reestructuración de Renfe en 2024 eliminaba su conexión directa con Madrid. Actualmente, solo operan servicios de Media Distancia que enlazan con Granada y Almería, siendo el último tren, un automotor diésel 599, el que pasa por Gádor a las 00:15 horas.
La estación de Gádor, ubicada en el punto kilométrico 234,3 de la línea Linares-Baeza-Almería, ofrece dos trenes diarios en cada sentido hacia Granada y Almería. A pesar de su céntrica ubicación, la estación cuenta con un paso a nivel cercano que sigue siendo un punto de riesgo. Por su parte, la estación de Gérgal se encuentra a casi 9,4 kilómetros del casco urbano, lo que representa un desafío para los viajeros. Ofrece horarios similares, con trenes hacia Granada y Almería.
Finalmente, la estación de Fiñana, situada en el PK 181,8, es la última parada antes de entrar en territorio granadino. Aunque también alejada de su núcleo urbano, a más de 2 kilómetros, registra un mayor movimiento de pasajeros. Esta estación, al igual que las otras, conserva elementos de su pasado, como los antiguos depósitos de agua, y se beneficia de su ubicación entre Sierra Nevada y Los Filabres, lo que hace que una marquesina sea esencial para los viajeros.
Mientras los edificios principales de Gádor y Gérgal permanecen cerrados, con el de Gérgal luciendo un reloj detenido, la estación de Fiñana ofrece una marquesina para proteger a los usuarios. Estas tres estaciones, junto con la de Huércal-Viator (temporalmente reconvertida en Término) y la Intermodal de Almería, son los únicos puntos ferroviarios activos en la provincia, manteniendo viva una conexión vital para sus comunidades.




