Alhendín se opone a la planta de biometano por "escollos" urbanísticos y ambientales
El Ayuntamiento de Alhendín se alinea con los vecinos y anticipa un informe desfavorable para la instalación de la planta de biometano, citando cambios normativos y el sentir ciudadano.
Por Inmaculada Reyes Aguilar
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Imagen genérica de documentos oficiales sobre una mesa, simbolizando trámites administrativos.
El Ayuntamiento de Alhendín ha manifestado su firme oposición al proyecto de una planta de biometano en la localidad, anticipando un informe desfavorable debido a "escollos" urbanísticos y ambientales, además de considerar el sentir de los vecinos.
La postura del Consistorio de Alhendín es clara: se posiciona junto a los residentes que demandan la paralización de la iniciativa, proyectada frente al polígono industrial Marchalhendín. Esta decisión se fundamenta no solo en la integración del sentir ciudadano, sino también en informes técnicos que, según el ayuntamiento, tienen "probabilidades bastante altas de que sean desfavorables".
Para que el proyecto de la planta de biometano avance, debe superar varias etapas, incluyendo un informe de compatibilidad urbanística. Inicialmente, en 2023, este informe era favorable, ya que la Junta de Andalucía lo clasificaba como ‘ordinario’. Sin embargo, la situación cambió en 2025, cuando el Gobierno andaluz emitió una orden complementaria a la ley de ordenación urbana. Esta nueva normativa reclasifica este tipo de proyectos como “sustanciales” y con impacto en el medio natural, pasándolos de “ordinarios” a “extraordinarios”, según explicó Cristian García, concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alhendín.
Este cambio de denominación implica que el proyecto, además de cumplir con el Plan General de Ordenación Urbana, debe considerar factores ambientales como el ruido, las filtraciones, el tránsito de vehículos y la calidad atmosférica. El Consistorio alhendinense está elaborando el informe correspondiente, identificando los términos que cumple y los que no en relación con la compatibilidad urbanística. Aunque el informe se remitirá a la Junta de Andalucía en breve, ya se han detectado "algunos escollos para que sea favorable".
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"Hay probabilidades bastante altas de que sea desfavorable. El Ayuntamiento está buscando las vías para que no saliera adelante la iniciativa a partir de esos términos técnicos."
Otro obstáculo potencial para la planta de biometano es la declaración de interés público y social, un paso necesario para obtener la licencia de obras que debe ser aprobado por el pleno del Ayuntamiento de Alhendín. García, en línea con lo expresado por el alcalde Jorge Sánchez, indicó que el proyecto no contaría con el respaldo municipal.
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"Nosotros aprobaríamos esa declaración de interés público y social si estuviésemos en un municipio con poca población, en decadencia o que tuviese algún tipo de pérdida de población o si no tuviésemos un desarrollo económico. Sin embargo, este proyecto está cerca de un núcleo urbano como es el caso de La Malahá, con quienes somos bastante sensibles al igual que con nuestros vecinos. También está cerca del polígono Marchalhendín, una zona que está en pleno desarrollo y en la que no paramos de obtener empresas que quieren implantarse allí. Todo esto nos genera una riqueza que puede ser incluso mayor que la que pueda generar cualquier tipo de macroplanta."
El concejal de Medio Ambiente también enfatizó el "sentir de la gente", señalando que la implantación de la macroplanta no se considera positiva. Con estas consideraciones, el Ayuntamiento de Alhendín ha marcado una negativa "inicial y definitiva" a la declaración de interés público y social, lo que resultaría en la paralización de la iniciativa.