La operación, denominada 'Naturke', se inició en enero tras varias inspecciones conjuntas realizadas con la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Agentes de la Unidad contra las Redes de Inmigración y Falsedad Documental (UCRIF) descubrieron que en los locales trabajaban cinco ciudadanos pakistaníes sin permiso de residencia, en condiciones de explotación.
Las condiciones laborales incluían jornadas extenuantes sin días de descanso, salarios muy por debajo del mínimo legal, y un ambiente de insultos, amenazas y vigilancia constante mediante cámaras. Estas prácticas se aprovechaban de la vulnerabilidad de los trabajadores, quienes se encontraban en situación administrativa irregular en España.
Las cantidades económicas exigidas por el investigado a cambio de facilitar el arraigo en España y un contrato de trabajo, con el objetivo de obtener la regularización administrativa, oscilarían entre los 6.000 y los 8.000 euros.
La investigación también reveló que el detenido empadronaba a ciudadanos extranjeros en domicilios de su propiedad o alquilados, sin que estos residieran realmente allí. Esta práctica buscaba facilitar el arraigo necesario para la regularización administrativa, presuntamente a cambio de dinero o a través de la explotación laboral en sus negocios ubicados en El Puerto, Prado del Rey, Bornos y Puerto Serrano.
Además, se detectó que algunos extranjeros empadronados, aunque en situación regular, figuraban dados de alta en la Seguridad Social en los negocios del investigado sin realizar actividad laboral efectiva. Por otro lado, otros ciudadanos en situación irregular trabajaban en los locales sin estar dados de alta. Los cinco trabajadores pakistaníes fueron detenidos por infracción de la Ley de Extranjería y se les tramitaron expedientes de expulsión, mientras que el empresario enfrenta cargos por delitos contra los derechos de los trabajadores y favorecimiento de la inmigración irregular.




