La estructura principal, que este año rinde homenaje al Consulado de Portugal y al cenador de Carlos V del Alcázar, conmemora los 500 años de la boda entre el monarca y la Reina Isabel de Portugal, un evento histórico celebrado en la ciudad. Más de 28.000 bombillas LED iluminarán esta imponente construcción.
El recinto ferial de Sevilla alberga una portada de considerables dimensiones: 40 metros de alto y ancho, 5,70 metros de profundidad, más de 30.500 metros de tubos y cerca de 3.800 metros cuadrados de panelado. Su elaboración ha requerido más de 6.000 piezas de carpintería. Además de su diseño principal, la portada incorpora referencias a efemérides locales, como el 50 aniversario de Tussam y el centenario del nacimiento de una figura destacada de la nobleza.
En cuanto a la movilidad, el Metro de Sevilla operará de forma ininterrumpida durante toda la Feria, con un incremento del 127% en su oferta habitual, alcanzando las 164 horas continuas de servicio. El servicio de autobuses urbanos, por su parte, ofrecerá 1,7 millones de plazas por sentido, un 45% más que en una semana normal, con lanzaderas y líneas reforzadas. Como novedad, el tranvibús amplía su recorrido hasta el recinto ferial, con frecuencias de entre 6 y 8 minutos.
El Ayuntamiento desplegará un operativo sanitario con más de 130 profesionales y atención permanente las 24 horas, incluyendo 23 ambulancias y un puesto asistencial avanzado. Se incorporará un servicio de apoyo a la lactancia en la caseta de Niños Perdidos. La seguridad estará a cargo de más de 1.000 policías locales, apoyados por nuevas cámaras con inteligencia artificial para controlar la afluencia de público. En limpieza, cerca de 600 trabajadores y más de un centenar de vehículos mantendrán el recinto.
La ocupación hotelera en la ciudad alcanza el 83%, reflejando el interés por la celebración. Asimismo, se han modernizado las infraestructuras eléctricas del recinto, eliminando antiguas líneas aéreas para mejorar la seguridad y la eficiencia energética.




