Las obras de restauración en el Parlamento de Andalucía avanzan a contrarreloj para asegurar que el salón de plenos provisional esté listo para la futura sesión de investidura. Esta sesión, crucial para la formación de la XIII legislatura, se celebrará el 11 de junio, tras las elecciones del 17 de mayo.
El espacio elegido para este evento es el salón Alberto Jiménez Becerril, que actualmente está siendo adaptado para albergar a los 109 parlamentarios electos. Este salón, de formato rectangular y más reducido que la habitual capilla de Las Cinco Llagas, deberá acomodar los escaños, la mesa de la Cámara y el marcador de votaciones, además de la infraestructura técnica necesaria para la retransmisión de las sesiones.
Se trata de unos trabajos para la reforma del Parlamento que se iniciaron hace unas semanas para hacerlos coincidir con el fin de la legislatura y así aprovechar el tiempo en el que no se celebran plenos para ello.
La capilla de Las Cinco Llagas, sede habitual de los plenos, se encuentra actualmente en plena fase de restauración, con andamios y plásticos protegiendo el mobiliario. Estos trabajos, que se prolongarán durante varios meses, impiden su uso para el inicio de la próxima legislatura, lo que ha motivado la habilitación del salón provisional.
La restauración integral del Parlamento, un emblemático edificio renacentista del siglo XVI declarado Bien de Interés Cultural, se centrará en la limpieza, consolidación y restauración de casi 9.000 metros cuadrados de fachadas, chapiteles, el salón de plenos y la bóveda del Salón de los Pasos Perdidos. Se estima que se necesitarán unas 200 toneladas de piedra calcarenita para las reparaciones.
El presupuesto de adjudicación para estas obras asciende a 4,11 millones de euros, financiados con fondos propios del Parlamento, y se prevé que los trabajos duren aproximadamente 23 meses. La dirección facultativa está a cargo de Antonio Campos y Adán Carlos Ramos, y la empresa adjudicataria es Actúa Infraestructuras S.L.




