“"Para mí, Pellegrini es uno de los mejores entrenadores. Tiene un don. Tiene un don de leer el jugador, de leer su entorno, de leer el momento, de interpretar a qué jugador le va bien que le aprieten las tuercas... A otro jugador le haces la misma técnica y en vez de potenciarlo lo hundes. A quién hablar más, a quién hablar menos..."
“"Yo vi en la etapa del Málaga (tú piensa que el Málaga venía de Segunda División y al año siguiente hicieron 17 o 18 fichajes de primer nivel)... Juntar tanto jugador nuevo con tantos egos y tanta trayectoria y en ese mismo año conseguir que rindiéramos como equipo... Todos los que estaban ahí sabían jugar al fútbol ya, pero no siempre se hace un equipo. ¿Qué es lo que hace que el Málaga, bajo mi punto de vista, tenga ese éxito tan temprano? Que él consigue hacer grupo."
“"Entro al despacho y me veo a los cuatro cardiólogos, no vestidos de blanco, sentados enfrente. Me senté al lado del presidente y por debajo como que me da la mano y me pongo un poco nervioso y no entiendo nada. Y es cuando ya me dice que a raíz de las desgracias que habíamos vivido en el fútbol, con Antonio y con Jarque, el Sevilla es el primer club que está haciendo los exámenes, sobre todo el tema cardíaco. Yo tenía un soplito, que mirándolo bien resultó que el soplo era una neurisma en la válvula aorta que en cualquier carrera de 10 metros me podía quedar isofacto, y me dijo que el fútbol para mí se había terminado. Yo le dije que no, que estaba como un toro, que no sentía nada, que era imposible."




