Con la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas en Málaga, la intensidad del sol puede reducir significativamente la visibilidad al volante. Muchos conductores utilizan el parasol del coche para evitar el deslumbramiento, pero desconocen que un uso indebido puede resultar en sanciones.
El Reglamento General de Circulación exige que el conductor mantenga un campo de visión adecuado y una atención constante a la conducción para garantizar la seguridad propia y la de los demás usuarios de la vía. Las autoridades ponen especial atención en el parasol y, en particular, en el espejo que muchos de ellos incorporan.
“"La superficie acristalada del vehículo deberá permitir, en todo caso, la visibilidad diáfana del conductor sobre toda la vía por la que circule, sin interferencias de láminas o adhesivos."
Un parasol mal utilizado puede dificultar la visibilidad y distraer al conductor, especialmente si se manipula durante la marcha. La normativa prohíbe el uso de estos dispositivos si obstruyen la visión de los retrovisores o si se colocan en la parte delantera del vehículo y en las ventanillas del conductor y el copiloto.
Solo se permite circular con parasoles en las ventanillas posteriores si el vehículo dispone de dos espejos retrovisores exteriores que cumplan con las especificaciones técnicas requeridas. La infracción por el uso irregular de estos elementos se considera grave y puede conllevar multas de hasta 200 euros, además de la pérdida de 2 puntos del carné en los casos más serios, donde la visibilidad reducida o la falta de libertad de movimiento del conductor puedan generar situaciones de peligro.




