La situación actual en Málaga es alarmante, con la red eléctrica operando al límite. Las infraestructuras encargadas de suministrar energía a nuevas promociones residenciales, hospitales o naves industriales no pueden atender más solicitudes, según datos de la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC) y de e-Distribución, la filial de Endesa.
En 2025, la multinacional solo pudo autorizar el 18% de las solicitudes de conexión a nivel nacional, y la situación en Andalucía es igualmente restrictiva. Aunque la capacidad publicada es informativa y varía, cada solicitud se evalúa por su impacto en toda la red, que funciona como un sistema interconectado.
En cuanto a la energía, Málaga presenta dos realidades distintas. Por un lado, la red de transporte, que cuenta con capacidad suficiente, pero carece de proyectos. Sin embargo, la red de distribución sufre un importante cuello de botella. La Costa del Sol es un punto crítico, donde solo una de las tres subestaciones planificadas, la de Costasol, está operativa. La de Benahavís está construida, pero pendiente de una resolución jurídica para su conexión, y la de Ventilla, en Mijas, se encuentra en trámite ambiental.
“"Andalucía necesita una aceleración clara de la inversión, tanto en la red de transporte como en la red de distribución. El cuello de botella no es solo de voluntad inversora, sino de marco regulatorio y de tramitación administrativa."
La empresa eléctrica ha instado a la Junta de Andalucía a agilizar los permisos para reducir los plazos de inversión en las redes. Se señala que los trámites administrativos son excesivamente largos, llegando a requerir entre cinco y siete años para los casos más complejos. Esta lentitud impide desplegar el esfuerzo inversor necesario para solventar la actual falta de capacidad.
Un portavoz del Ayuntamiento de Málaga ha calificado la situación de “urgentísima” para la provincia y la ciudad. Ha destacado que la falta de potencia eléctrica está impidiendo el avance de proyectos de vivienda, ya que legalmente no se pueden conceder licencias sin la potencia demandada, como ha ocurrido en el caso de una promoción de viviendas de protección oficial.




