Ante la interpelación del diputado del PP, Elías Bendodo, el titular de Transportes ha declinado ofrecer ayudas, bonificaciones o alternativas inmediatas, optando por responder con críticas políticas hacia el Grupo Popular. La desconexión ferroviaria continúa impactando negativamente a viajeros, empresas y diversos sectores productivos de la provincia de Málaga.
Durante la sesión de control al Gobierno, Bendodo instó a la implementación de medidas provisionales para aliviar las consecuencias del corte, sugiriendo un puente aéreo con tarifas reguladas entre Madrid y Málaga, la suspensión temporal de los peajes en la Costa del Sol y Las Pedrizas, y el refuerzo de la oferta aérea. El diputado malagueño también criticó la ausencia de un plan de choque y de una fecha precisa para la reapertura del servicio.
Adif, por su parte, sitúa la reapertura, como mínimo, en la última semana de abril, tras haber modificado sus previsiones en tres ocasiones. Inicialmente, se había estimado para principios de marzo, luego para el 23 de marzo, y finalmente para finales de abril. Sin embargo, el ministro Puente ha rehusado abordar directamente estas propuestas, desviando el debate hacia el ámbito partidista y acusando al PP de instrumentalizar la sesión con fines electorales en Andalucía.
Las únicas respuestas del Gobierno han sido desdén e insultos, mientras la provincia permanece castigada sin alternativas.
El PP ha lamentado la falta de respuestas constructivas por parte del Gobierno, denunciando que la provincia de Málaga sigue “castigada sin alternativas”. Los populares señalan que a la desconexión del AVE se suma la preocupación por un futuro corte del servicio de Cercanías entre Málaga y Torremolinos, previsto para varios meses entre finales de 2027 y principios de 2028 debido a obras anunciadas en la línea.
La ausencia de una alternativa eficaz no solo dificulta la movilidad de los usuarios habituales, sino que también ejerce una presión adicional sobre una provincia que depende en gran medida de sus conexiones con Madrid por motivos empresariales, turísticos e institucionales. El corte ferroviario ha provocado un aumento de los costes de desplazamiento, alteraciones en las agendas profesionales y la necesidad de transbordos y tiempos de viaje prolongados, sin que el Ministerio haya articulado una respuesta acorde a la magnitud del problema.




