El equipo granadino mostró una gran regularidad y una defensa sólida, claves para mantener la ventaja durante todo el partido. La actuación colectiva fue fundamental para superar a un rival que no encontró su ritmo en los primeros compases del encuentro.
El primer cuarto fue dominado por el Covirán Granada, que aprovechó un inicio dubitativo del conjunto malagueño. Con una destacada actuación de sus jugadores, los locales lograron una ventaja de hasta once puntos, finalizando el periodo con un marcador de 24-9. La defensa granadina limitó el acierto del Unicaja, que registró un bajo porcentaje en tiros de campo y triples.
En el segundo cuarto, el Unicaja reaccionó, reduciendo la diferencia a seis puntos gracias a una mejora en su acierto, especialmente desde la línea de tiros libres. Sin embargo, el Covirán Granada mantuvo la calma y, a pesar de las pérdidas de balón, logró llegar al descanso con una ventaja de diez puntos (41-31).
La segunda mitad comenzó con un nuevo impulso del Covirán Granada, que amplió su ventaja a dieciocho puntos. Aunque el Unicaja intentó acercarse en el marcador, el equipo local supo gestionar la presión y, con una buena rotación de jugadores, mantuvo la intensidad defensiva. El último cuarto confirmó la superioridad granadina, que llegó a tener una máxima ventaja de 23 puntos, cerrando el partido con un triunfo contundente por 83-71.
“"El equipo de Arturo Ruiz se aprovechó, en los primeros diez minutos, de la caraja con la que salió el cuadro malacitano."




