El encuentro, convocado por la Matriz de Almonte, reunió a presidentes y hermanos mayores de hermandades en El Rocío. Esta cita sirvió para consolidar los detalles de la inminente romería, basándose en los temas ya tratados en las asambleas comarcales previas. Además, se profundizó en la conciencia sobre el alcance social, territorial y eclesial que ha adquirido esta devoción, y la gran responsabilidad que ello implica.
Santiago Padilla, presidente de la institución almonteña, relacionó la evolución del movimiento rociero con una exigencia cada vez mayor para las hermandades filiales. Explicó que la atención creciente de la Iglesia hacia la religiosidad popular conlleva una responsabilidad proporcional al peso que ha ganado esta devoción. Su presencia se ha consolidado en numerosas localidades, gracias a la labor de difusión de las propias hermandades, integrándose incluso en el paisaje urbano con calles y monumentos dedicados a El Rocío.
Para no perder de vista el sentido religioso que sostiene toda esta celebración.
En este contexto, Padilla instó a las hermandades a evitar la coincidencia de actos en una agenda rociera cada vez más densa, buscando así una mayor participación. También subrayó la importancia de cuidar la comunicación en redes sociales y alertó sobre el uso de la inteligencia artificial en carteles y convocatorias, pidiendo especial cautela cuando la imagen de la Virgen esté involucrada.
Durante la reunión, se destacó la necesidad de mantener el fervor en los cultos preparatorios de Pentecostés en esta fase final hacia la romería. Asimismo, se reiteró el llamado al respeto por el entorno de Doñana durante los caminos, un aspecto ya arraigado en la conciencia de los rocieros, pero sobre el que se insistió como parte del compromiso compartido con la conservación de estos espacios tan vinculados a la vivencia de El Rocío.
La asamblea también fue el escenario para la presentación oficial de Juan de los Santos Cano como Hermano Mayor de la Hermandad Matriz para la Romería del Rocío 2026, tras su elección el pasado Domingo de Resurrección. Cano expresó su honor y la responsabilidad que asume, manifestando su deseo de vivir este camino como una misión de servicio y su disposición para que la romería, que comenzará oficialmente el 22 de mayo, se desarrolle en armonía.
Se abordaron igualmente cuestiones relativas al próximo curso rociero, que estará marcado por el traslado de la Virgen del Rocío a Almonte, donde permanecerá durante nueve meses. Este periodo coincidirá con el Año Jubilar y trasladará la vida ordinaria del Santuario a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. Se avanzó en la planificación de este tiempo y en la definición del calendario de peregrinaciones extraordinarias, que deberá adaptarse a este contexto excepcional.
La jornada se llevó a cabo en el Hotel La Malvasía y contó con la presencia de responsables de las administraciones implicadas en el dispositivo del Plan Romero. Esto permitió coordinar decisiones y avanzar en aspectos clave para la próxima romería. Entre los asistentes se encontraban el alcalde de Almonte, Francisco Bella; el presidente de la Diputación de Huelva, David Toscano; el viceconsejero de la Presidencia de la Junta de Andalucía, Tomás Burgos, así como representantes de la Guardia Civil, 061, Policía Local y 112, entre otros dispositivos que colaboran en la organización y seguridad de El Rocío.




