Los hechos se desencadenaron el pasado 27 de febrero, cuando el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil recibió una alerta ciudadana sobre la presencia de animales en un contenedor en un paraje de Almonte. Al llegar al lugar, los agentes confirmaron la situación, encontrando a los siete cachorros, de los cuales solo dos seguían con vida.
Las investigaciones subsiguientes llevaron a los agentes a localizar en las proximidades a una perra que mostraba signos recientes de haber parido. Ante la sospecha de que pudiera ser la madre de los cachorros, se tomaron muestras de ADN para establecer el parentesco.
Con la colaboración del Ayuntamiento de Almonte, las muestras fueron enviadas a un laboratorio especializado en genética canina en Xátiva, Valencia. Los resultados confirmaron que la perra identificada era la madre de los cachorros, lo que permitió a los agentes identificar y localizar al propietario del animal.
El propietario ha sido formalmente investigado como presunto autor de un delito de maltrato animal. Las diligencias correspondientes han sido remitidas a la autoridad judicial competente, que será la encargada de determinar las responsabilidades legales derivadas de este lamentable suceso.
Este caso vuelve a poner de relieve la importancia de la colaboración ciudadana en la detección de este tipo de conductas y en la protección de los animales, así como la actuación de las fuerzas de seguridad para perseguir estos delitos.




