En diversas localidades de la provincia de Cádiz, el legado de la artesanía perdura, con creadores que, como antaño, transforman materias primas en objetos singulares. Estos productos, ya sean de cerámica, madera o esparto, poseen un valor intrínseco que trasciende su precio. Mercados como el de Artesanos de Sanlúcar, el Agroartesano 'La Laguna' en Rota o el de 'Los Toruños' en El Puerto de Santa María, son puntos de encuentro esenciales para estos talentos.
Entre las figuras destacadas de este panorama se encuentra Ana Vasallo, una artesana de El Puerto cuya especialidad son los bolsos textiles elaborados a mano. Sus creaciones han llegado incluso a la Pasarela Flamenca de Sanlúcar. La historia de Vasallo con la costura se remonta a su infancia, cuando, según relata en las redes sociales de la asociación Artesanos Sanlúcar, su madre le proporcionaba agujas de plástico para que confeccionara ropa para sus muñecas.
“"Mi madre me dejaba agujas de plástico para la lana y yo creaba ropita para mis muñecas."
La vida de Vasallo ha estado marcada por la creatividad y la reinvención. Tras formarse en talleres de costura y trabajar para costear sus estudios en una Escuela de Modelaje y Promoción de la Moda en Sevilla, un accidente de tráfico la llevó a un cambio de rumbo. Después de ser madre y hacer una pausa en su carrera, la llegada de la pandemia de COVID-19 la impulsó a reconectar con su pasión por la creación, inicialmente confeccionando mascarillas y, posteriormente, dedicándose por completo a los bolsos.
A lo largo de los últimos seis años, Ana Vasallo ha participado activamente en diversos mercados, valorando el contacto directo con el público. Para ella, es fundamental que se reconozca el esfuerzo y la pasión que invierte en cada pieza, diferenciando su trabajo artesanal de la producción en masa. Actualmente, Ana Vasallo se enorgullece de haber transformado su trayectoria personal en su propia marca, bajo la cual elabora bolsos, abanicos, bolsos panera para bebés y mochilas infantiles, todos ellos “hechos con alma, con historia… y con mucho amor”.
“"Agradezco que el público reconozca el trabajo, el tiempo y la pasión que requiere cada pieza, que no lo confundan con un mercadillo."




