La iniciativa, impulsada por un agente de la Policía Local de Marbella con 25 años de servicio, se presenta como una alternativa a las organizaciones sindicales existentes. Sus promotores critican que los sindicatos actuales operan con métodos anticuados, están excesivamente politizados y no defienden adecuadamente los intereses de los agentes ni de la ciudadanía.
El nuevo sindicato busca un equilibrio entre las necesidades de la población y las mejoras para la Policía, con el fin de ofrecer un servicio público de calidad. Sus responsables afirman que el sindicalismo policial debe ser más crítico para fomentar el crecimiento y advierten sobre los peligros de la politización, que puede llevar a la imposición de un pensamiento único y a la pérdida de rumbo.
“"Los que hay siguen trabajando con herramientas del siglo pasado; están muy politizados y no luchan por el interés de la Policía y de la ciudadanía."
En cuanto al equipamiento, el sindicato defiende el uso combinado de armas largas y dispositivos táser, cuya implementación en Marbella ha sido exitosa. Se destaca que los agentes que portan táser reciben una formación exhaustiva, lo que no siempre ocurre con las armas de fuego. Por ello, se exige formación obligatoria y continua, con prácticas de tiro al menos trimestrales, para todos los agentes.
Entre las reivindicaciones clave se incluye la consideración de la profesión policial como de riesgo, lo que implicaría mejores condiciones en caso de accidente laboral. También se solicita una reclasificación profesional para que los cursos de formación policial equivalgan a una titulación específica y exclusiva para la Policía.
El sindicato alerta sobre el aumento de la violencia en la Costa del Sol desde la pandemia y la insuficiencia del Código Penal para afrontarla. Además, subraya la creciente asunción de intervenciones de riesgo por parte de la Policía Local, que a menudo es el cuerpo con más agentes desplegados en situaciones críticas. Se denuncia la falta de personal, con plantillas estancadas desde hace 15 años a pesar del crecimiento demográfico y de la criminalidad, especialmente en municipios turísticos como Marbella. Por ello, se reclama al Gobierno que desbloquee la tasa de reposición de efectivos policiales.




