El estudio, que evaluó 50 muestras de anís de diversos países, busca seleccionar los granos más rentables para su cultivo y aprovechamiento industrial en sectores como la agroalimentación, cosmética y farmacia. El anís (Pimpinella anisum), conocido también como matalahúva, es valorado por sus propiedades digestivas, expectorantes y aromáticas.
A pesar de su utilidad, el anís es un cultivo minoritario en España, sin variedades comerciales registradas, lo que dificulta la estandarización de su calidad y limita su desarrollo competitivo. Para abordar esta situación, los científicos recopilaron una colección internacional de germoplasma y la sembraron durante dos años en la finca experimental del IAS en Córdoba y en una explotación ecológica en Valladolid.
“"Si llegamos al nivel de registrar variedades podremos ofrecerlas a los agricultores para diversificar, como alternativa de cultivo al trigo y el girasol. Hemos comprobado que se adapta bien, tiene potencial y hay mercado."
Los ensayos compararon el comportamiento agronómico y la capacidad de producción de aceite esencial bajo las mismas condiciones ambientales, destacando cinco variedades que combinan un alto rendimiento en semilla con una excelente calidad y composición del aceite. Estos resultados tienen una aplicación directa en el sector agrario, ofreciendo una alternativa de cultivo rentable.
El estudio, publicado en la revista Agronomy bajo el título 'Characterization of Pimpinella anisum Germplasm: Diversity Available for Agronomic Performance and Essential Oil Content and Composition', evaluó 50 genotipos de anís de países como Egipto, Palestina, Grecia y Bulgaria. La investigación demostró que la mayoría de estos materiales se adaptan bien al cultivo en España, con variaciones significativas en rendimiento y contenido de aceite esencial.
El siguiente paso es iniciar el proceso para inscribir estas variedades en el Registro de Variedades Comerciales, un trámite complejo para cultivos minoritarios. El objetivo final es transferir estas variedades a empresas de semillas o cooperativas agrícolas para potenciar la producción local de anís y su aceite, reduciendo la dependencia de importaciones y mejorando la cadena de valor para los agricultores.




