El 20 de abril de 1966, la entonces Caja Rural Provincial de Almería, hoy conocida como Cajamar, inauguró su primera sede en la calle Méndez Núñez de la capital. Este modesto inicio marcó el germen de una iniciativa visionaria que, con el tiempo, transformaría una pequeña cooperativa de crédito local en la principal caja rural de España y una de las diez entidades financieras más relevantes del país.
Desde sus orígenes con tres empleados, hasta los más de 5.100 profesionales que integran el Grupo Cooperativo Cajamar en la actualidad, la entidad ha mantenido su propósito fundacional: impulsar el desarrollo del medio rural y el progreso de las personas y los territorios. Este compromiso se ha manifestado de manera destacada en Almería, su provincia natal.
“"El hecho de nacer en un determinado lugar, época o circunstancia, a veces, marca una impronta que define el carácter y, a pesar del paso de los años, esa huella es tan fuerte que sigue indeleble."
La constitución de la Caja Rural se remonta al 8 de junio de 1963, impulsada por 29 cooperativas agrarias almerienses que buscaban una entidad financiera propia. Tras tres años de preparación, la apertura de la oficina en la calle Méndez Núñez número 28 respondió a la necesidad de la provincia de Almería y, en particular, del movimiento agrario y cooperativo, de contar con un soporte financiero adaptado a las características del sector.
A lo largo de los años, Cajamar ha acompañado la transformación del campo almeriense, superando desafíos y expandiendo sus actividades a todos los sectores productivos de la provincia. En 1984, ya se había consolidado como la mayor caja rural española, y en 1989, se convirtió en la principal entidad financiera de Almería. Su expansión nacional comenzó con la apertura de oficinas en la Región de Murcia en 1989 y en Barcelona en 1990, extendiéndose progresivamente por toda España.
Actualmente, Cajamar es la única cooperativa de crédito con presencia física en todas las provincias españolas y ciudades autónomas, con activos que superan los 65.000 millones de euros y casi 4 millones de clientes. A pesar de su crecimiento, la entidad mantiene su arraigo en Almería y su compromiso con el desarrollo económico y el progreso de las personas y los territorios, tal como lo hizo desde el primer día.




