La patronal de Escuelas Católicas, que agrupa a cerca de medio centenar de centros en la provincia cordobesa, ha destacado la solidez de su modelo educativo y la confianza que sigue generando en la sociedad local. Este aumento se produce en un contexto demográfico adverso, con una reducción de la ratio a 22 alumnos en las unidades de tres años.
“"Un año más, la solidez de nuestro modelo educativo y la confianza que sigue generando en la sociedad cordobesa, superando nuevamente el millar de solicitudes. Estos datos adquieren especial relevancia en un contexto demográfico claramente adverso."
La organización ha señalado que el año 2023, referencia para el alumnado que ahora accede al sistema, fue uno de los de menor natalidad en la serie reciente. No obstante, la demanda en sus centros se mantiene en niveles elevados, con un total de 698 solicitudes adicionales registradas solo en la capital cordobesa, consolidando una tendencia al alza observada ya el curso anterior.
Este incremento no se limita a la capital, sino que también se ha manifestado en municipios como Lucena, Puente Genil o Priego de Córdoba, donde la demanda se mantiene sostenida, afianzando el arraigo de estos centros como una opción educativa de referencia para las familias.
Desde la patronal, se subraya que la elección reiterada de sus escuelas por parte de las familias confirma su apuesta por un modelo educativo sólido, enfocado en la formación integral del alumnado, con una propuesta pedagógica de calidad y un fuerte compromiso con la atención personalizada.
A pesar de estos buenos resultados, Escuelas Católicas ha insistido en que persisten desigualdades en el sistema educativo andaluz. Han mencionado la exclusión de sus centros de servicios complementarios esenciales como el comedor o el transporte escolar. Además, han recordado que el ciclo de Bachillerato sigue sin ser concertado, una situación que obliga a muchos alumnos a abandonar sus centros al finalizar la enseñanza obligatoria, interrumpiendo itinerarios educativos consolidados.




