La proliferación de contenidos descontextualizados en redes sociales y la simplificación de regímenes totalitarios han llevado a una "peligrosa banalización de las dictaduras" entre las nuevas generaciones, según el profesorado. Ante esta situación, el IES Carlos III de Prado del Rey, en la Provincia de Cádiz, ha consolidado un encuentro educativo que se considera "único en España".
Este proyecto, que comenzó en 2008, reúne a estudiantes de diversos centros para investigar y compartir trabajos sobre memoria histórica. El objetivo es contrarrestar lo que sus organizadores denominan "memoricidio", definido como "negar las evidencias de lo que ha ocurrido en el pasado", especialmente en un contexto donde se percibe un "auge del fascismo entre los jóvenes".
“"Existe una profunda ignorancia sobre la historia contemporánea en España entre los jóvenes."
La iniciativa busca llenar un vacío en el conocimiento de la historia contemporánea, ya que muchos jóvenes acceden a episodios clave como la Guerra Civil o la dictadura franquista a través de redes sociales, donde abundan los bulos y la desinformación. El programa pretende formar a los alumnos para que desarrollen un sentido crítico y argumenten sus opiniones con rigor, convencidos de que un conocimiento profundo de la historia les hará optar por la democracia.
El proyecto ha crecido significativamente, pasando de dos institutos participantes en sus inicios a siete centros y cerca de 400 estudiantes en la edición actual. Los alumnos son los protagonistas, presentando sus investigaciones en formatos variados que incluyen teatro, cortometrajes y performances. Esta metodología fomenta la implicación y la libertad creativa, destacando el carácter "reivindicativo de la memoria histórica y fortalecedor de la democracia" del encuentro.
Docentes y estudiantes coinciden en la necesidad de estas actividades para desmantelar discursos que banalizan el fascismo y para comprender el pasado con rigor. La jornada en Prado del Rey se convierte en un espacio práctico donde el alumnado expone, argumenta y comparte sus conocimientos, utilizando la memoria como una herramienta esencial para el futuro y para evitar la repetición de errores históricos.




