La escalada de los precios del gasóleo, impulsada por el conflicto en Oriente Medio, ha llevado a que llenar el depósito de un camión sea hasta 500 euros más caro que antes del inicio de la crisis. Esta situación ha provocado que el combustible, que tradicionalmente representaba el 30% de los costes operativos, ahora supere el 40%, acercándose a la mitad de los gastos totales.
“"La situación del sector con la subida de los combustibles es «de cuernos» y «no se puede estar de otra manera»."
Javier Lobato, secretario general de la Asociación Provincial de Transportistas por Carretera de la provincia de Cádiz, ha señalado que el precio del gasoil ha experimentado un incremento del 58% entre finales de febrero y finales de marzo, superando los 1,90 euros por litro. Esta subida es calificada de “brutal” y sin precedentes recientes.
Ante esta coyuntura, el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) ha negociado con el Gobierno nuevas medidas. Entre ellas, destaca un cambio en la fórmula para actualizar el precio del transporte, vinculándolo al coste del combustible antes de impuestos, y la obligación de detallar este ajuste en las facturas, eliminando la opción de establecer otras formas de reflejarlo. Además, se utilizarán los precios promedio del gasóleo sin incluir impuestos como referencia, y no se considerarán bonificaciones ni ayudas excepcionales al calcular la revisión del precio.
A pesar de estas iniciativas, Lobato considera que las ayudas actuales, como la bonificación de 20 céntimos por litro, son insuficientes. El sector demanda un aumento de esta ayuda a 25 céntimos por litro, así como subvenciones directas de entre 1.500 y 1.800 euros por camión y de 700 a 750 euros para vehículos más pequeños. También solicitan la eliminación del límite de 300.000 euros para ciertas ayudas, que restringe a empresas con grandes flotas.
El representante de los transportistas enfatiza la necesidad de una tabla clara de precios del gasóleo para que el sector pueda ajustar sus tarifas de manera efectiva, evitando que sean los transportistas quienes asuman el coste de un factor “descontrolado”. A esta crisis se suma la escasez de conductores profesionales, con una demanda urgente de unos 500 en la provincia de Cádiz, especialmente para el transporte internacional, y salarios que no siempre reflejan las exigencias del trabajo.




