Los trabajos actuales se centran en la sustitución de los azulejos que recubren estas infraestructuras, los cuales han mostrado un deterioro progresivo desde su instalación en la década de los 80. La situación se ha agravado tras las últimas inclemencias meteorológicas, lo que ha llevado a la decisión de retirar la protección existente y reformar las pasarelas y balaustradas.
Estas obras, que incluyen también el alisamiento de la arena movida por el viento con maquinaria pesada, están programadas para finalizar antes del inicio de la temporada alta de verano. A pesar de la urgencia, el carácter de estos trabajos es provisional, a la espera de una reforma más profunda.
El gobierno municipal tiene previsto acometer una reforma integral del Paseo Marítimo en el próximo mandato, siempre y cuando el Partido Popular (PP) revalide su victoria en las elecciones. La imagen actual del paseo data de hace más de cuatro décadas, cuando bajo el gobierno del socialista Carlos Díaz se eliminaron las antiguas casetas y se creó un paseo abierto a la ciudad.
A lo largo de los años, se han realizado diversas mejoras puntuales. Durante la etapa de Teófila Martínez, se renovó el alumbrado y se modificaron los puntos de descanso. Posteriormente, con José María González, se eliminaron las zonas de escalones para mejorar la accesibilidad, se semipeatonalizó el tramo cercano a Cortadura, se amplió el acerado entre el Hotel Playa y Puerta de Tierra, y se instaló un carril bici.
A pesar de estas intervenciones, el Paseo Marítimo presenta un deterioro generalizado, con desgaste del acerado, hundimientos visibles y una falta de uniformidad en su diseño, especialmente tras la construcción de la plataforma para el carril bici. La futura reforma integral será una obra de gran envergadura y coste elevado, que podría ejecutarse en varias fases, buscando unificar el estilo de los dos tramos actuales o simplemente reparar las zonas más afectadas.




