La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Almería ha puesto fin a un prolongado conflicto vecinal, ratificando la condena impuesta a una mujer por un delito leve de daños. La acusada había vandalizado la propiedad de su vecina con pintadas en el interior de su patio, y su intento de anular el juicio ha sido desestimado.
Los hechos que motivaron la denuncia tuvieron lugar entre el 4 y el 8 de julio de 2024 en una pedanía de los pequeños pueblos de la Alpujarra almeriense. Según la relación de hechos probados, la mujer irrumpió en el patio del domicilio de la perjudicada y realizó diversos grafitis.
Las pintadas afectaron a un muro medianero de la vivienda, a los paneles de separación de la terraza y a tres maceteros. Un informe pericial posterior cuantificó el coste de limpieza y reparación de los desperfectos en 320,65 euros.
Tras la vista oral, a la que la denunciada no compareció, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 2 de Berja la condenó en octubre de 2025 al pago de una sanción de 180 euros y a indemnizar a su vecina con el importe total de los daños tasados.
La condenada, a través de su abogada, decidió recurrir ante la Audiencia Provincial con una única estrategia defensiva: exigió la nulidad de la sentencia y de todo el juicio argumentando que nunca se había enterado de la fecha porque no había sido 'debidamente citada'.
Los magistrados almerienses, con el respaldo de la Fiscalía, desmontaron esta versión. La sentencia de apelación detalla que el expediente judicial demostró que los funcionarios intentaron citarla en su domicilio sin éxito, dejando un aviso en su buzón. La clave fue que la propia denunciada acudió personalmente a la oficina de Correos para recoger la citación oficial, lo que confirmaba su conocimiento del proceso penal pendiente. Con la desestimación del recurso, la sentencia y las costas se mantienen firmes, sin posibilidad de un nuevo recurso.




