La iniciativa municipal, enmarcada en una campaña de replantación que sumará más de 400 ejemplares de diversas especies, responde a la nostalgia por la presencia histórica de las moreras en el paisaje urbano de Almería. Estas moreras, de la variedad 'morus alba fruitless', no producen fruto, eliminando así el problema de las moras en el suelo que caracterizaba a los ejemplares tradicionales.
Para muchos almerienses, especialmente aquellos que crecieron en las décadas de los 70 y 80, las moreras eran un elemento distintivo de la ciudad. Sus hojas servían para alimentar a los gusanos de seda, una actividad común entre los niños de la época. Zonas como la antigua rambla o Ciudad Jardín eran puntos de encuentro para recolectar hojas y, ocasionalmente, moras.
La distribución de estos nuevos árboles se realizará en varias ubicaciones clave. La calle Altamira recibirá 35 ejemplares, mientras que la calle Andalucía contará con 14 y la calle La Marina con una decena. Además, 22 moreras se destinarán a la zona de la Carretera de los Minerales y sus alrededores, un área que ha ganado relevancia como conexión entre Los Molinos y La Vega de Acá tras el soterramiento.
Otros puntos de la ciudad que verán la llegada de estas moreras incluyen el Colegio San Vicente, la Plaza de España, el Parque de las Familias, el parking del Estadio de los Juegos Mediterráneos, la calle Doctora Milagros Rivera, Antonio Muñoz Zamora, Árbol de la Seda y el parque canino de la calle Jorge Guillén. El plan también contempla la plantación de otras especies como los delonix o flamboyán y la paulownia tormentosa, para sustituir árboles secos y ficus eliminados.




