La obra 'Intrusos' irrumpe en el XLI Festival de Teatro y Danza Castillo de Niebla, llenando la Plaza Santa María con una propuesta que revisa el trío clásico de payasos llevándolo al extremo de lo 'quinqui'. Tres buscavidas se cuelan en una representación teatral, haciéndose pasar por actores y tomando el control del escenario para ofrecer lo que describen como 'la peor función teatral jamás hecha antes'.
Lolo Fernández, uno de los intérpretes, señala que los personajes son "tres farsantes, tres intrusos que deciden que vale cualquier cosa para sacar un poco adelante sus vidas". El desastre se convierte en el motor de la historia, donde el desorden se transforma en el verdadero espectáculo.
El montaje se estructura en torno a los arquetipos del clown: 'el cara blanca', autoritario y perfeccionista; 'el augusto', que arrasa con la comedia física y los errores; y 'el contra-agusto', mediador y melancólico con un punto filosófico. Estos personajes protagonizan un espectáculo diseñado para vivirse de cerca, donde el humor esconde subversión y la idea de que "los perdedores también pueden ganar".
Fernández asegura que "hacer reír al público es difícil porque siempre tiene una cota personal y acceder al humor de cada persona nunca es sencillo". La obra promete a los espectadores "pasarlo muy bien y desconectar un rato" con mucho humor y participación, buscando atraparlos en una espiral de risas compartidas.
La obra cuenta con la dirección de Jimena Cavalletti y Miner Montell, e interpretaciones de Hilon Hiltoff, Paco Pascual y Lolo Fernández. La escenografía es de Carlos Monzón y el vestuario de Marisa Pascual.




