La localidad costera de Matalascañas, en la provincia de Huelva, se encuentra en una carrera contrarreloj para restaurar su paseo marítimo antes de la llegada del verano. Los temporales registrados en enero de 2026 causaron daños significativos, arrasando aproximadamente 1,5 kilómetros de la infraestructura y generando preocupación en uno de los principales destinos turísticos de la región.
Desde el Ayuntamiento de Almonte, se ha asegurado que las obras progresan “según lo previsto” y a “buen ritmo”, con la expectativa de que el tramo dañado esté completamente reconstruido durante el mes de junio. Aunque no se ha proporcionado una fecha exacta, la administración local confía en cumplir con los plazos para el inicio de la temporada alta.
“"La única solución definitiva para Matalascañas pasa por el retranqueo del paseo marítimo."
La situación del paseo marítimo ha reavivado el debate sobre la vulnerabilidad del litoral y la necesidad de implementar soluciones a largo plazo para proteger la costa. El Gobierno central ya había señalado que la medida más efectiva sería el retranqueo de la infraestructura, una acción compleja que implicaría modificar su ubicación actual para alejarla de la línea de costa.
Los daños causados por los temporales fueron cuantificados por el Ayuntamiento de Almonte en cerca de nueve millones de euros, una cifra que incluye tanto la reparación del paseo como la recuperación de los sistemas de defensa costera. La llegada de nuevas borrascas, como la borrasca Kristin, puso a prueba la resistencia de las escolleras instaladas, aunque el temor entre residentes y empresarios se mantuvo latente.
La economía de Matalascañas depende en gran medida del turismo, por lo que la finalización de las obras es crucial para la próxima temporada estival. Paralelamente, el Ayuntamiento de Almonte explora soluciones estructurales, como la creación de una playa artificial, para mitigar el deterioro constante del litoral y proteger el núcleo urbano de futuros embates del mar.




