El fuego, que continúa activo y evolucionando según los patrones previstos, ha reducido su ritmo de propagación en los últimos días, aunque la superficie calcinada se acerca a cifras históricas para la provincia onubense. La actividad más relevante se concentró este miércoles en la zona norte, así como en el este, sureste y noreste.
Durante la noche, el dispositivo de extinción aprovecha el viento flojo para consolidar los flancos del norte y trabajar en sectores clave. Sin embargo, la baja humedad relativa y el calentamiento del terreno obligan a mantener la cautela ante posibles reactivaciones.
Las llamas cruzaron el miércoles a la provincia de Sevilla, concretamente al término municipal de Aznalcóllar, en la zona de Charcofrío. El alcalde de Aznalcóllar confirmó el avance del fuego, que posteriormente se dirigió de nuevo hacia la provincia de Huelva. En El Madroño, otra zona afectada en Sevilla, el incendio se encontraba más controlado.
Se está reforzando una línea de control alternativa a unos 16 kilómetros del frente, con la participación de maquinaria pesada y medios de la Unidad Militar de Emergencia (UME), además de equipos de Castilla-La Mancha y Castilla y León.
Más de 700 vecinos, 524 de Huelva y 194 de Sevilla, permanecen alejados de sus hogares de forma preventiva. Actualmente, 62 personas se encuentran albergadas en distintos puntos como Zalamea la Real, El Castillo de las Guardas y Valverde del Camino.
Un total de once carreteras permanecen cortadas al tráfico en las provincias de Huelva y Sevilla, dificultando el acceso y las labores de extinción en algunas zonas.




