La magnitud del incendio de Niebla, que arrasó más de 33.000 hectáreas, no puede achacarse a la presencia de eucaliptos, según sostiene la Asociación de Empresas de Aprovechamiento de Madera y Biomasa de Huelva (Apromabi). La entidad, en un comunicado, señala que el problema real reside en la "falta de gestión e inversión en tratamientos selvícolas" de las masas forestales.
Según datos de Copernicus recogidos por Apromabi, 11.813 hectáreas afectadas por el fuego eran eucaliptales, lo que representa un 35,10% de la superficie quemada. De estas, 7.728 hectáreas se encuentran en montes públicos, de las cuales 6.458 dependen directamente de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, y el resto de los ayuntamientos de Niebla y Valverde del Camino.
Apromabi critica el estado de abandono de estos montes, asegurando que la gestión de los eucaliptales, que requieren tratamientos de selección de brotes cada diez o doce años, no se ha realizado en los últimos 20 años en las zonas gestionadas por administraciones públicas. Esta falta de mantenimiento habría provocado la acumulación de material vegetal, aumentando el riesgo de incendios de gran magnitud.
La asociación también cuestiona el estado de los cortafuegos de los montes públicos en el momento del inicio del incendio, señalando la presencia de maquinaria trabajando en su repaso. Recuerdan que los trabajos de cortafuegos fueron encomendados a la empresa pública Tragsa, que a su vez subcontrata a empresas privadas.
Apromabi se opone al anuncio de la Junta de Andalucía de "erradicar y reducir" progresivamente la masa forestal de eucalipto, argumentando que el debate debe centrarse en la gestión forestal y no en la especie. Señalan que el incendio también afectó a alcornocales, pinares y encinares, incluso en terrenos previamente ocupados por eucaliptos.
La organización defiende que los eucaliptales pueden generar ingresos para las administraciones, los cuales deberían reinvertirse en la gestión y conservación de los montes. Extienden sus críticas a las administraciones y partidos políticos de las últimas décadas por el "abandono progresivo" de los montes, concluyendo que la "gestión política" es la responsable del estado actual de las masas forestales.
Como propuestas urgentes, Apromabi reclama la ejecución de técnicas de retención de suelo para reducir la erosión, la retirada del material arbóreo afectado para evitar plagas, y la actuación sobre masas insuficientemente gestionadas. También piden incrementar la inversión en prevención, aumentar las líneas de defensa y contar con empresas privadas locales especializadas.
Finalmente, proponen la constitución de un grupo de trabajo técnico y se ponen a disposición de la Junta de Andalucía, la Diputación de Huelva y los ayuntamientos para colaborar en la gestión y recuperación de las áreas incendiadas.




