El presidente de la Junta de Andalucía ha expresado su preocupación por la situación de las relaciones entre España y Estados Unidos, considerándolas "en el peor de los momentos" de la historia reciente. Esta circunstancia, según sus declaraciones, es perjudicial debido a los lazos comerciales y la alianza tradicional entre ambos países.
Durante su intervención en un foro informativo, el líder autonómico enfatizó la necesidad de mantener "relaciones fluidas" con Estados Unidos, independientemente de la administración en turno. Asimismo, alertó sobre las "consecuencias" de la postura adoptada por el Gobierno de España con la administración estadounidense.
“"Si mañana se cerrara alguna de las bases con presencia norteamericana asentadas en Andalucía, sería un drama para esas comarcas porque tienen un impacto directo en el progreso y en el bienestar."
El presidente andaluz defendió la continuidad de los acuerdos vigentes, señalando que la colaboración y cooperación militar es "fundamental para nuestros intereses estratégicos" y que el impacto de estas bases trasciende lo económico. En su opinión, el Gobierno de España muestra una política exterior "errática" y con "bandazos".
Respecto al acuerdo político sobre Gibraltar, que busca eliminar la Verja y garantizar la libre circulación, el líder autonómico manifestó su sorpresa por la falta de debate en las Cortes Generales, a diferencia de lo que ocurrirá en el Reino Unido. Subrayó la importancia de que Andalucía tenga información para aportar servicios esenciales, como los sanitarios, a los ciudadanos de Gibraltar.
Finalmente, destacó que el acuerdo es positivo para los más de 10.000 trabajadores españoles que cruzan diariamente la frontera. No obstante, insistió en que Gibraltar "no puede ser un paraíso fiscal" y que es crucial armonizar la fiscalidad, para evitar que se elimine la frontera física pero no la fiscal.




