La intervención, que tuvo lugar en la madrugada del pasado 15 de agosto en una playa cercana al Camino de las Cañas, frustró el intento de abastecer a organizaciones criminales. Los agentes detectaron movimientos inusuales y establecieron un perímetro de seguridad que impidió la carga del material.
Varias personas huyeron ante la presencia policial, mientras una embarcación neumática intentaba alejarse de la costa. La rápida actuación de las fuerzas de seguridad evitó que el combustible y el material logístico, diseñado para operaciones prolongadas en alta mar, fueran transportados.
Tras asegurar la zona, se contabilizaron 222 garrafas con un total aproximado de 5.550 litros de carburante. La operación culminó con la detención de uno de los sospechosos, puesto a disposición judicial. La investigación continúa abierta para identificar al resto de los miembros del grupo.
Esta actuación se enmarca en los planes de la Policía Nacional para combatir las estructuras de apoyo del narcotráfico, debilitando su capacidad operativa mediante la interceptación de su logística y el control de los puntos de avituallamiento en las costas.




