El próximo 17 de mayo, los ciudadanos de Andalucía están convocados a las urnas para elegir a sus representantes en el Parlamento autonómico. En la provincia de Granada, los votantes deberán escoger entre 16 candidaturas, con el Partido Popular enfrentando el desafío de revalidar la mayoría obtenida en la anterior convocatoria.
En las últimas elecciones, Motril, un bastión clave en la Costa Tropical, reflejó esta tendencia al otorgar al PP el 41,3% de los votos. Este resultado representó casi el doble de lo conseguido por el PSOE, que se quedó con el 25,2% de los sufragios.
Vox se posicionó como la tercera fuerza más votada en la localidad, obteniendo el 17,1% de las papeletas. Le siguieron Por Andalucía con un 7,4%, Adelante Andalucía con un 3,2%, y Ciudadanos con un 2,5%. El resto de las 19 candidaturas presentadas no lograron superar el 1% de los votos emitidos.
La fragmentación del voto en Motril ha sido una constante en los últimos años. En 2018, con 15 partidos en liza, los resultados fueron mucho más ajustados, con el PSOE superando al PP por apenas cien votos. En aquella ocasión, Ciudadanos se consolidó como tercera fuerza, seguido de cerca por Adelante Andalucía y Vox.
La situación en 2015 fue similar, con el PSOE imponiéndose por un margen de poco más de quinientos votos. En ese año, Podemos hizo su aparición, captando un significativo apoyo, mientras que Ciudadanos y Izquierda Unida también obtuvieron representación. Sin embargo, en 2012, el PP logró una victoria más contundente, obteniendo el 45,2% de los votos frente al 38,5% del PSOE, marcando una diferencia más elevada a favor de los populares.
El bipartidismo ha sido una característica predominante en la Costa Tropical, con PP y PSOE concentrando la mayor parte de los sufragios en varias convocatorias. En 2008, ambos partidos prácticamente empataron, dejando a Izquierda Unida como tercera fuerza. La situación varió en 2004, cuando el Partido Andalucista emergió como tercera opción, aunque con un apoyo más limitado. En el año 2000, el PSOE volvió a ser la fuerza principal, con el PP muy cerca en el recuento.




