La Reserva Natural de la Charca de Suárez en Motril ha recibido una inversión superior a 1,5 millones de euros en los últimos cuatro años. Esta inversión ha permitido la incorporación de un nuevo espacio dedicado a la gestión y conservación de los recursos naturales, que incluye una sala de proyecciones.
La alcaldesa de Motril, Luisa García Chamorro, junto a los concejales José Balderas y Raquel Escámez, visitó la reserva para supervisar el nuevo Centro de Interpretación de la Charca de Suárez, que complementa al Centro de Recepción de Visitantes ya existente.
La Charca de Suárez es un humedal de gran valor ecológico y la última zona húmeda en la costa de Granada. Alberga más de 200 especies de fauna, principalmente aves, y es reconocida internacionalmente por ser uno de los pocos lugares en Europa con una población estable de la focha moruna, una especie en peligro crítico de extinción en España.
El Ayuntamiento de Motril ha destinado cerca de 1,5 millones de euros en los últimos cuatro años para la mejora de la charca, dotándola de nuevas infraestructuras y equipamientos. El nuevo Centro de Interpretación ofrecerá una sala para proyecciones audiovisuales, permitiendo conocer la riqueza natural y la biodiversidad del enclave.
La alcaldesa destacó que este espacio natural es "un auténtico orgullo para todos los motrileños y motrileñas", subrayando la importancia de "continuar invirtiendo con fondos propios" y sumando los esfuerzos de la Junta de Andalucía para "cuidar una de las maravillas naturales más importantes de nuestra comunidad autónoma".
García Chamorro detalló que, además de las inversiones municipales, se han utilizado fondos europeos para la construcción del nuevo Centro de Interpretación, nuevas oficinas de gestión y mobiliario. También anunció una inversión de casi 30.000 euros de remanentes municipales para el arreglo exterior de la charca y la incorporación de nuevo personal para mantener la reserva abierta la mayor parte del año.
El consistorio considera prioritario seguir impulsando actuaciones para dotar a la Reserva Natural Concertada Charca de Suárez de nuevas infraestructuras, como maquinaria, una red de videovigilancia y la renovación del vallado perimetral, con el fin de proteger a sus habitantes.




