La formación política ha señalado que el equipo de gobierno local está respondiendo a su "mala gestión" con un incremento del impuesto de vehículos para los residentes, buscando así cubrir una deuda acumulada de 441.000 euros. Esta situación ha sido calificada como de "quiebra técnica" y un "castigo fiscal" para los habitantes de la localidad.
Tras un pleno extraordinario celebrado el pasado día 6, la portavoz del grupo municipal de la oposición lamentó que la única solución propuesta por el gobierno local ante lo que considera su "incompetencia" sea "otra vuelta de tuerca al bolsillo de los rubiteños". En dicha sesión, se acordaron nuevas medidas económicas para el próximo año con el fin de afrontar la mencionada deuda, que se deriva del impago del IRPF y la Seguridad Social de los propios trabajadores municipales.
“"Es inadmisible que los vecinos tengan que pagar más impuestos para tapar los agujeros que genera una gestión negligente. Se está pidiendo un esfuerzo extra a las familias para pagar los platos rotos de unos gobernantes que no cumplen con sus obligaciones básicas."
Como consecuencia de esta deuda, los ciudadanos verán incrementado el impuesto municipal de vehículos del 1,2% al 1,5%. La portavoz de la oposición ha revelado además la gravedad de la situación financiera, indicando que Hacienda ya ha embargado los ingresos que el Ayuntamiento percibía por los impuestos gestionados por la Diputación, debido al incumplimiento reiterado del Plan de Ajuste del Ministerio.
La formación política advierte que esta situación podría agravarse si el Ayuntamiento no cumple estrictamente con las medidas impuestas, y ha expresado su preocupación por las facturas pendientes a proveedores que se arrastran desde el año 2023. El grupo de la oposición se opone frontalmente a este incremento de la presión fiscal, enfatizando su obligación de informar a los vecinos sobre la "cruda realidad" del municipio.




