Esta decisión se produce a raíz de la rotura de las tuberías de saneamiento en el entorno de la desembocadura del Guadalhorce. La crecida del río, provocada por las intensas lluvias a finales del año pasado, causó la fractura de dos conductos de la red de saneamiento de Málaga, que conectan Guadalmar con la Estación Depuradora de Aguas Residuales del Guadalhorce.
La fuerza del agua arrastró los soportes de la estructura que sostenía las tuberías, resultando en la rotura de un tramo de 50 metros. Este incidente ya había obligado previamente al cierre de la cercana playa de Arraijanal.
La empresa municipal de aguas ha adjudicado las obras de reconstrucción de las tuberías entre Guadalmar y la depuradora del Guadalhorce. Los trabajos, con un presupuesto de 1,8 millones de euros, tienen un plazo de ejecución de cuatro meses.
Mientras se llevan a cabo las reparaciones definitivas, se ha implementado una solución provisional. Esta consiste en la construcción de un tramo de la red de aguas regeneradas, inicialmente destinada al riego en la zona oeste de Málaga y Torremolinos, que se utilizará temporalmente en sentido inverso para conducir el agua a la depuradora.
El Ayuntamiento de Torremolinos continuará realizando controles periódicos y permitirá el baño nuevamente una vez que los análisis certifiquen la ausencia de riesgo para la salud de los bañistas.




