La patinadora de Fuengirola ha logrado un destacado segundo puesto en la primera competición internacional del año, la Copa del Mundo de patinaje artístico en Argentina. Este éxito inicial la posiciona favorablemente de cara a los próximos desafíos, incluyendo el Mundial que se celebrará a finales de temporada.
A pesar del buen resultado, la deportista mantiene una actitud autocrítica, enfocándose en la mejora continua. Ha expresado la necesidad de "seguir trabajando los pequeños fallitos" para perfeccionar sus programas y competir al máximo nivel contra las mejores patinadoras del mundo.
“"Como primera competición internacional de la temporada pues hemos empezado con muy buen pie."
El calendario de competiciones es exigente, con una próxima parada internacional en Garmisch-Partenkirchen, Alemania, en apenas un mes. La preparación para estos eventos incluye dobles sesiones diarias de patinaje, además de un riguroso entrenamiento físico y de flexibilidad.
La patinadora ha destacado la importancia de la pasión y la conexión con la música durante sus actuaciones, describiendo el momento en que "el cerebro ya conecta con la música y es momento de disfrutar del trabajo". Este enfoque le permite transformar la competición en una expresión artística.
Más allá de los títulos y la presión inherente a la alta competición, la deportista valora el impacto que su trayectoria tiene en las nuevas generaciones. Se siente orgullosa de ser un ejemplo para las niñas que se inician en el deporte, siguiendo los pasos de referentes nacionales como Carolina Marín o Rafa Nadal.




