La demandante, que ha visto afectada su vida laboral y personal por las secuelas, se encuentra en una batalla judicial contra los ayuntamientos de Mijas y Fuengirola, ya que ambos municipios se niegan a asumir la responsabilidad por el mal estado de la vía pública.
El incidente ocurrió el 17 de septiembre de 2024, cuando la mujer, mientras paseaba con su familia, metió el pie en una grieta en el paso de peatones de la calle La Unión, una zona fronteriza entre ambos municipios. La caída le provocó una fractura de radio que derivó en un complejo síndrome de dolor regional, conocido como Sudek, dejándole secuelas permanentes en su mano derecha.
Tras la caída, la afectada presentó una reclamación ante el Ayuntamiento de Mijas, que respondió indicando que la calle no pertenecía a su jurisdicción, sino a Fuengirola. Al dirigirse al consistorio fuengiroleño, recibió una respuesta similar, generando una situación de 'conflicto de competencia negativa', según describe el abogado de la víctima, Miguel Ángel Escalante.
El letrado ha señalado que, ante la falta de acuerdo y la persistencia del desperfecto en la vía pública, se ha visto obligado a presentar una demanda contra ambas administraciones. El caso ha sido admitido a trámite en un juzgado de Málaga, y se espera una sentencia que establezca una responsabilidad solidaria para ambos municipios.
La víctima ha expresado su impotencia y sensación de abandono, lamentando que los ayuntamientos jueguen a pasarse la responsabilidad mientras el problema persiste. La grieta, descrita como 'ancha' y situada en un punto de gran tránsito, sigue sin ser reparada dos años después del accidente, afectando a numerosos viandantes, incluyendo personas mayores.
Las compañías aseguradoras también han contactado con la afectada, sugiriendo un acuerdo por 'concurrencia de culpa', es decir, atribuyendo parte de la responsabilidad a la víctima por 'no mirar'. Sin embargo, la defensa legal denuncia que ambos ayuntamientos han rechazado cualquier tipo de acuerdo.




