La artista, nacida en el barrio de San Miguel, ha mantenido un fuerte vínculo con sus raíces a pesar de su larga estancia en Marbella. Su carrera la llevó a recorrer el mundo, desde Europa hasta Australia, pasando por China y Japón, llevando el arte del baile flamenco a escenarios internacionales.
Desde muy joven, la bailaora mostró una pasión innata por el baile. Con tan solo ocho años, comenzó a aprender de forma autodidacta, observando las clases de su hermano, quien era guitarrista. Su talento fue rápidamente reconocido, incluso por el entonces alcalde de Jerez, quien la apadrinó para su primera actuación en el Teatro Villamarta.
“"Siempre he soñado con ser bailaora. Bailar fue siempre mi pasión, y hasta cuando me mandaban por los recados, iba y venía bailando por la calle."
A los nueve años, su carrera dio un giro inesperado al unirse a un circo, una experiencia que inicialmente estaba prevista para quince días y se extendió por cinco años. Esta etapa fue fundamental en su formación, considerándola su verdadera escuela de vida y arte. Posteriormente, formó un grupo musical con sus hermanos, “Los tres jerezanos”, con quienes realizó giras por Finlandia, Suiza, Suecia, Italia y Francia, e incluso grabaron un disco en los años sesenta.
Tras enviudar joven, la artista se instaló en Madrid, donde trabajó en importantes tablaos como el Corral de la Pacheca y el Tablao de Luisillo. Fue con la compañía de este último con quien realizó una extensa gira por Oriente, Asia y Nueva Zelanda, actuando en países como Australia, Japón y China. En los años setenta, decidió establecerse en Marbella, donde abrió el tablao “Fiesta”, que regentó durante 35 años, y una academia de baile que ahora dirigen sus hijas.
Entre sus logros, la bailaora cuenta con el Premio Nacional de Baile de la Cátedra y fue una de las Reinas de los Juegos Florales. También participó en la banda sonora de la película Don Juan DeMarco junto a Paco de Lucía. Su habilidad y velocidad en el zapateado le valieron un récord Guinness en 1967 en Brisbane, Australia, por realizar 16 pasos por segundo. Actualmente, dedica su tiempo a disfrutar de su familia y a la escritura, habiendo publicado dos libros: Como yo misma, de poemas, y El sueño de Indala, un libro infantil basado en sus experiencias circenses.




