Un estudio reciente bajo el enfoque ‘One Health’ ha emitido una seria advertencia: más del 80% de los jabalíes que se adentran en áreas urbanas de Málaga portan enfermedades con potencial de transmisión a las personas. Estos animales, que pueden alcanzar hasta 100 kg, muestran una audacia creciente al incursionar en poblaciones y acceder a fuentes de alimento urbanas, introduciendo consigo un conjunto de patógenos.
Los patógenos más comunes identificados por los científicos incluyen Salmonella, parásitos y el virus de la hepatitis E. Las zoonosis, enfermedades que saltan de animales a humanos, son responsables de millones de muertes e infecciones anualmente y han sido el origen de pandemias como la COVID-19 y el Ébola.
La investigación analizó un total de 80 animales en la Costa del Sol. El 40% procedían de Marbella, el 22,5% de Fuengirola, el 7,5% de Benahavís, y el resto de la capital malagueña. De estos, un alarmante 86,3% portaba enfermedades contagiosas. El estudio determinó que el 92,5% de los jabalíes presentaba al menos una infección, y todos los animales provenientes de Benahavís y Fuengirola tenían dos o más.
Los expertos atribuyen esta presencia a la falta de depredadores naturales, altas tasas reproductivas y, de manera significativa, a la facilidad de acceso a los contenedores de basura urbanos. Esta combinación representa un riesgo para mascotas, ganado y residentes.
Ante esta situación, las autoridades sanitarias instan a los ayuntamientos a ‘blindar’ los puntos de acceso a la basura, mientras que a los residentes se les recomienda mantener distancia de los animales y la máxima limpieza en áreas exteriores.
Además de los problemas sanitarios, los jabalíes son señalados como causa de un número creciente de accidentes de tráfico, así como de daños en cultivos y ecosistemas locales. Los médicos aconsejan buscar vacunaciones y antibióticos lo antes posible en caso de mordedura.




