El incidente tuvo lugar el pasado jueves por la mañana en el interior del centro educativo, que fue el encargado de alertar a las autoridades. Como consecuencia de la agresión, que se describe como un codazo en la mandíbula, el menor sufrió lesiones de gran seriedad y tuvo que ser trasladado a un hospital.
Según las primeras informaciones, el joven deberá someterse a una intervención quirúrgica para la reconstrucción de su mandíbula, que incluirá la colocación de placas de titanio.
Tras los hechos, el presunto agresor fue detenido y puesto a disposición de la Fiscalía de Menores, que ha asumido el caso y ha tomado las primeras medidas. Por su parte, la Junta de Andalucía, a través de la inspección educativa, ha iniciado una investigación para esclarecer lo sucedido.
“"Con carácter previo a este suceso, el centro educativo carecía de indicio alguno que apuntara a la existencia de acoso escolar; tampoco comunicación por parte de las familias."
La investigación continúa abierta tanto en el ámbito policial como educativo para determinar las circunstancias exactas de la agresión, ya que no existían denuncias previas ni indicios de acoso escolar en el centro antes de este episodio.




