La bengala, lanzada desde una embarcación en el mar, impactó contra una oficina en el Paseo Marítimo, causando daños y obligando a desalojar a los residentes del inmueble. El incidente, que no causó daños personales, requirió la intervención de bomberos, Policía Local y Nacional. Alrededor de una treintena de vecinos tuvieron que ser realojados temporalmente.
El joven investigado, que tuvo que ser atendido por quemaduras en las manos, deberá responder por un delito de incendio grave. El procedimiento judicial podría determinar que indemnice a los residentes afectados, a la propietaria de la oficina dañada y cubra los costes de los servicios de extinción de incendios.
Los daños materiales ocasionados por el suceso podrían ascender a unos 100.000 euros.




