El aparcamiento del Hospital Universitario Costa del Sol (HUCS) se ha transformado en un campamento improvisado para muchos sanitarios, principalmente de otras provincias andaluzas, que no pueden afrontar los precios de la vivienda en Marbella. Esta problemática, que se arrastra desde hace años, se ha intensificado recientemente, especialmente desde la integración del hospital en el Servicio Andaluz de Salud (SAS) en 2024 y 2025.
La Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSIF) ha alertado sobre esta situación, solicitando a las administraciones competentes que busquen soluciones habitacionales. Las categorías más afectadas son las de menor rango salarial, como celadores y Técnicos de Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE), cuyos sueldos no superan los 1.500 euros y que, a menudo, mantienen hipotecas o alquileres en sus provincias de origen.
“"El hospital Costa del Sol nadie lo quiere porque no es fácil venir a vivir aquí."
Un portavoz sindical ha estimado que alrededor de una treintena de trabajadores pernoctan en coches y caravanas en el hospital. La imposibilidad de encontrar alojamiento asequible, con habitaciones que pueden costar entre 600 y 1.000 euros sin incluir gastos, lleva a muchos a renunciar a sus contratos, especialmente tras la supresión del servicio de autobús privado que cubría el trayecto desde Málaga capital.
La Junta de Andalucía, por su parte, ha declarado que la vivienda en Marbella no es de su competencia, a pesar de que durante la pandemia de COVID-19 se permitió a los sanitarios alojarse en la Residencia de Tiempo Libre de Marbella, una opción que ya no está disponible. Los afectados reclaman medidas como la habilitación de viviendas o, al menos, la instalación de zonas de sombra y tomas de luz en el aparcamiento para mitigar las altas temperaturas del verano.




